| Boletín de Noticias: 25 de Enero, 2008 |
DIPLOMACIA ARTISTICA: EL ARTE COMO EMBAJADOR DE AMERICA LATINA EN WASHINGTON, D.C.La Embajada del Ecuador en Estados Unidos informó de la inauguración de la muestra "Diplomacia Artística: El Arte como Embajador de América Latina en Washington, D.C.", organizada por el Banco Interamericano de Desarrollo. La muestra fue inaugurada por el Presidente del BID, Luis Alberto Moreno que destacó el gran aporte del arte a la labor de la diplomacia latinoamericana. En el Centro Cultural del BID se exhibe una extraordinaria selección de obras sobresalientes del arte latinoamericano, en posesión de Embajadas y Residencias latinoamericanas en la capital estadounidense. El Ecuador está representado con tres piezas de incalculable valor histórico y artístico, atribuidas a Manuel de Samaniego y autores anónimos de la Escuela Quiteña. Estas obras pertenecen a la colección de arte de la Residencia del Ecuador en Estados Unidos. A continuación un extracto del texto del catálogo: Bajo el patrocinio gentil de la Embajada de Ecuador y del Embajador Luis Benigno Gallegos Ch., el Centro Cultural del BID obtuvo en préstamo tres pinturas religiosas coloniales. Durante la Colonia, la ciudad de Quito fue uno de los principales centros latinoamericanos para la produc-ción de imágenes, pinturas y esculturas religiosas, así como objetos de culto, que solían encargar los conventos y las iglesias de la localidad. Algunas piezas incluso se exportaban para satisfacer la demanda cuando no era posible recurrir a fuentes locales. El apogeo del arte colonial hispa-noamericano coincide con la edad de oro de la cultura española, es decir, el siglo XVII, pero las tradiciones que generó persistieron hasta bien entrado el siglo XIX, cuando los territorios se re-belaron y lograron su independencia de España. Como panorama general, se puede señalar que en la América hispana las artes estuvieron guiadas por los modelos europeos, incorporando oca-sionalmente el ingenio local y, casi siempre, sin el uso de la perspectiva. Con el tiempo, muchas de estas técnicas, como la introducción del color rojo, el uso de la pintura dorada y el efecto de claroscuro, lograron mimetizarse en los talleres con una iconografía de origen indígena caracte-rística, que producía una especie de estilo vernáculo con rasgos peculiares, que se extendió a to-das las artes, incluidas la pintura, la escultura, la arquitectura, el mobiliario y los objetos utilita-rios de plata, metales y piedras preciosas. Varios artistas oriundos del Nuevo Mundo alcanzaron a dominar el concepto de los estilos manierista y barroco, y a rivalizar con los más sofisticados de sus contrapartes europeas. Uno de estos artistas fue Manuel Chil, un indio conocido como Caspicara. En la actualidad, el Centro Colonial de la Ciudad de Quito, restaurado recientemente gracias, en parte, a un importante aporte del BID, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Leer más... |